En Venezuela, miles de extranjeros llegaron en la década de los 50′  buscando simplemente futuro. No existía internet, habían pocos avances tecnológicos en comparación con la era actual, muchos no hablaban el idioma oficial lo que no les dejaba para nada el camino fácil, pero aún así iniciaron sus emprendimientos.

Algunos superaron la calidad de vida que aspiraban, otros fueron un poco más allá y escalaron poco a poco sus negocios llevándolos a niveles industriales.

 

Esto no solo sucedió para extranjeros, sino para aquellos que decidieron unirse al mundo del emprendimiento. Hoy en día parte de nuestro aparato productivo es consecuencia de lo que alguna vez fueron ideas y se transformaron en grandes industrias.

 

Desde hace algunos años en Venezuela se viene desencadenando  una de las peores crisis económicas que ha enfrentado como nación, hiperinflación, políticas económicas restrictivas, corrupción son algunos de los elementos comunes en este ecosistema.

 

No obstante, aún seguimos viendo personas que día a día se esfuerzan para sacar adelante sus ideas de negocios. Y ciertamente el entorno es bastante adverso, pero en ocasiones en las adversidades conseguimos sacar lo mejor de cada quien. En un entorno donde cada centavo cuenta, donde cosas como tener el precio de reposición de cada producto te queda claro que es un elemento de supervivencia y no de aumento de rentabilidad o competitividad como pudiera pensarse en entornos económicos menos adversos. Constantemente las fallas en estimaciones financieras terminan acabando con los emprendimientos, y en Venezuela lo estas aprendiendo para sobrevivir.

Otro elemento que resulta relevante en estos escenarios es que comienzan a surgir emprendimientos para satisfacer “las necesidades emergentes” y con esto hay que tener mucho cuidado porque este entorno no solo afecta el sistema productivo, sino que repercute en los esquemas de consumo. Puedes estar pensando en un producto que solo sobrevivirá en el distorsionado entorno actual. Para ello resulta conveniente imaginar y sondear, de acuerdo a tus posibilidades, si esto sería viable en otras latitudes.

 

La crisis en muchos aspectos golpea el bolsillo del venezolano, y para los emprendedores no es la excepción. Pero a pesar de todo, aunque es contradictorio  aparecen oportunidades circunstanciales como bajos costos en servicios básicos, lo cual representa un costo relevante para los procesos industriales; o personal altamente capacitado a costos bastante competitivos, en comparación con el mercado internacional, que resultan vitales para emprendimientos en el sector de servicios. Estos elementos de una u otra forma te dan una ventaja competitiva en cuanto a costos operativos, que debes sopesar en relación a los riesgos sociales, legales y financieros.

Ahora bien, tenemos fuentes limitadas de financiamiento por parte de los bancos, a tal punto que existen tarjetas de crédito con límites inferiores a una renta de servicio telefónico.

Sin embargo, aún hay programas que ayudan al emprendedor a conseguir financiamientos para sus ideas de negocios, tales como: www.openfuture.org con Wayra Venezuela que de una forma u otra ayudan a que el emprendimiento se haga realidad y sobre todas las cosas generen impactos positivos en la sociedad en la que se desarrollan esas ideas.

Por favor, si tienes una idea de negocio no esperes más y empieza a trabajar en ello. Para arrancar te recomiendo iniciar con estos puntos que estoy seguro que poco a poco seguirás tus instintos con liderazgo y pasión por sacar adelante tu emprendimiento.

– Define por qué quieres empezar un negocio: no solo es vivir de él sino impactar de forma positiva o solucionar algún problema de la sociedad. Lo más importante es tener claro el problema que estás solucionando con tu idea.

 

– Define un público objetivo, no todos estarán interesados en tu producto.

 

– Estudia la competencia y saca una ventaja competitiva vencedora.

 

– Diseña un modelo de negocio ganador y rentable: el beneficio no nos hace avaros, genera beneficios para lograr presupuesto para el crecimiento de esa idea.

 

  • Prueba tu hipótesis. Crea tu producto mínimo viable o “MPV”, por sus siglas en inglés. Esto te ayudará a validar elementos como que el problema realmente es un problema para la audiencia, que es una solución adecuada, que te estás dirigiendo al público correcto, entre otras cosas que solo sabrás cuando pongas a prueba tu idea. De esto se trata eso de “fallar rapido” si te das cuenta a tiempo tienes la suficiente capacidad para implementar cambios y continuar sin perder mucho tiempo y/o dinero en ello.

 

– Desarrolla un plan de negocios donde tengas una visión estratégica de ventas, marketing, finanzas etc. Este documento te ayudará a presentar tu propuesta a diferentes fuentes de inversión interesados por tu idea.

 

– Organiza un equipo de trabajo ganador, en principio puedes ser tú solo, pero a medida que vayas obteniendo una agenda más apretada necesitarás delegar responsabilidades, o si necesitas equipo técnico deberás invertir en ello, pero siempre busca resultados, no te dejes llevar por la simpatía laboral. El negocio y el trabajo es una cosa, la amistad es otra.

 

–  Traza un objetivo financiero cada cierto tiempo, al principio debes controlar hasta el café que te tomas solo para conversar, pues es parte del trabajo y debes estimar presupuesto hasta para el café… Sí, es un gasto, cuida tus finanzas hasta el último centavo.

 

– Branding potente y creativo, la imagen de tu empresa expresa confianza, profesionalismo y hasta simplemente por una estética hermosa y bien definida cerrará ventas por tí.

 

En el siguiente orden recuerda tener:

 

Logotipo

Página web

Redes Sociales

(Cada una de ellas cuidando el branding)

 

Actualmente, cuando te presentas a alguien como emprendedor te buscarán a ti o la empresa en estos canales así que ya debes estar preparado para impactar – impresionar – Vender 😉

 

– Empieza ya, mientras más rápido te equivoques mejor. Luego poco a poco mejorarás, la experiencia te dictará el camino que debes seguir.

 

– Desarrolla tus productos y servicios y empieza a vender así sea solo uno. Es importante que empieces a facturar y sobretodo recibir feedback sobre tu propuesta.

 

– Promociona tu negocio en todos los canales posibles, redes sociales, un canal de Youtube, pidiéndole favores a tus amigos para que compartan tus publicaciones, hasta radio si es posible etc.

 

– De nuevo, deja de leer y EMPIEZA YA 😉 Te deseo el mejor de los éxitos, recuerda que Venezuela necesita emprendedores como tú. ¡Pa´lante y más nada!

 

Si quieres contactarme y hablarme sobre tu negocio puedes escribirme por messenger o al correo info@manuelparadela.com

 

Te invito a ingresar en mi página web: www.manuelparadela.com

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